Por los altavoces que habian en el aeropuerto, dieron aviso de mi vuelo, Arturo y yo nos levantamos de la silla acercandonos hasta la puerta de embarque, nos quedamos mirandonos fijamente a los ojos, cuando de pronto mi abogado puso su mano entre mi cuello y mi mejilla acercando sus labios a los mios, dandome un beso corto pero con mucho sentimiento.
— ¿Te pensarás lo que te dije antes? ¿Serás mi abogado en el juicio contra Kevin? — le pregunté sin apartar nuestras miradas
— Cuando llegues a Ka