Cuando escuche la voz de Anais, me separé enseguida de Aaron, me puse en pie para marcharme de su dormitorio, cuando pase por al lado de Annais se quedó mirándome como si quisiera matarme
— No te vuelvas a acercarte a Aaron puta — me susurro
— Tu mentira no creo que dure mucho y luego cuando vea la verdad ¿que harás? — le dije con sarcasmo
Al ver que no sabía contestar a mi pregunta, me disculpe marchandome del dormitorio hacia la cocina donde estaba Camila con mi hija. Los días fueron pasando