Me marché enseguida del cuarto de baño limpiandome las lágrimas con mis dedos, nada más doblar la esquina de daba al salón del hotel donde se celebraba el acontecimiento me encontré con Aaron que venia a buscarme.
— ¿Estás mejor cariño?, estaba preocupado por ti mi amor – me dijo
— Si no te preocupes, vamos con los demás invitados, quiero bailar bien pegadita a ti — le dije acariciando su mejilla con mi mano, viendo como me miraba y me sonreía
Volvimos los dos abrazados al salón, Aaron rodeo mi