87. CUIDANDO DE TODOS
REYNOLDS:
Había seguido a Simón al jardín sin que lo notaran. Estaba preocupado por mi Beta. Tampoco quería que los demás humanos se enteraran de lo que iba a confesar. Miré cómo sus facciones casi se convirtieron en lobo. Cristín abrió los ojos con incredulidad mientras levantaba una mano y le tocaba la oreja, riendo emocionada, pero podía oler su miedo.
Tampoco quería que los demás humanos se enteraran de lo que iba a confesar, al menos no todavía, no así, no sin la preparación adecuada y c