66. DESPERTAR DE ALAYA
ALAYA:
Cuando vuelvo a despertar, siento que el dolor en mi vientre ha desaparecido por completo y eso me llena de alegría. Un leve movimiento en mi interior me dice que el bebé está bien. Las lágrimas afloran a mis ojos mientras agradezco al cielo que esté bien. Una mano toma la mía y es cuando me percato de que mi padre está sentado a mi lado.
—Papá —lo llamo mientras lo reviso con la mirada—. ¿Estás bien?
—Estoy bien. ¿Cómo te sientes?
Aprieto su mano con fuerza. Me siento despacio ayudada p