Mundo ficciónIniciar sesiónREYNOLDS:
Sentía que mi pecho se apretaba cada vez más. El tiempo corría en mi contra. Alaya estaba en serio peligro. No podía entender porque la diosa luna me había enviado una pareja tan vulnerable como ella. ¿Cómo fue capaz después de todo lo que le había explicado de mi mundo, de mis enemigos marcharse sola en medio de la noche a encontrarse con Alfredo? Ese lobo ratero me las pagará cuando lo agarre. Lanc&







