13. TRATANDO DE ESCAPAR
ALAYA:
Después de que la puerta se cerró dejándome en la completa oscuridad, me abracé a mí misma. El aire era pesado dentro del pequeño espacio en el que me había dejado. La oscuridad absoluta me rodeaba, engulléndome por completo. Estaba aterrada, sin comprender lo que sucedía. Escuchaba los latidos de mi propio corazón retumbando en mi pecho, cual tambores marcando la cuenta regresiva de mi destino. ¿Quiénes eran “ellos”?
Intenté escuchar más allá de mis pensamientos. Al principio, solo perc