Mientras tanto, en la tierra de los humanos, Alejandro se preparaba para el ataque que tenía presupuestado contra la manada de Alfonso. Junto a otros humanos, cargaban grandes camionetas con armamento pesado. Rifles, explosivos y herramientas para abrir grutas. El ambiente era tenso, lleno de humo de cigarrillos y voces tenebrosas.
Sara se cruzó de brazos y se quedó viendo cómo todos se armaban. Sentía su corazón apretado, tenía una mezcla de sentimientos encontrados, que no podía describir. Ac