Ana hablaba con su hija a través de una llamada. La voz de Lila aún resonaba en su mente, llena de alegría al anunciarle que al día siguiente irían a visitarla con los gemelos.
—Hija, estaré fascinada de que vengas mañana. Aunque no crees que sean muy pequeños mis hermosos nietos… Bueno, está bien. Son fuertes, así como tú.
—No mamá, ya estamos viajando de camino, estaremos pronto, espero que alcancemos hoy.
—Gracias hija, de verdad que te extraño demasiado.
Ana colgó con una sonrisa en los l