TODOS LOS BESOS DE TU BOCA. CAPÍTULO 38. Sin mirar atrás
TODOS LOS BESOS DE TU BOCA. CAPÍTULO 38. Sin mirar atrás
El coche voló por el aire y cayó de costado con un estruendo que hizo temblar la tierra. El chirrido del metal retorciéndose llenó el aire y luego, solo quedó el sonido del motor ahogándose entre espasmos y el pitido continuo de una bocina rota.
Chase abrió los ojos, aturdido. Le zumbaban los oídos y tenía un hilo de sangre bajándole por la sien. El olor a gasolina lo golpeó fuerte. Tosió, escupió, y al ver el parabrisas roto, comprendió