MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 71. Mucho que perdonar
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 71. Mucho que perdonar
¡Y Diosito sabía… porque Diosito lo sabía! Que eso era casi un desafío.
Seija se sintió tentada a darse la vuelta y marcharse. Podía hacerlo, porque no le debía nada a nadie, mucho menos a Camilo, pero antes de que tomara una decisión definitiva, Sara ya se estaba alejando por el pasillo, dejándola sola frente a la puerta cerrada.
Durante un segundo, Seija se quedó inmóvil, y luego la madera chirrió con un sonido seco bajo su mano cuando la empu