MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 9. Un argumento efectivo
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 9. Un argumento efectivo
Seija soltó una risa amarga mientras negaba con la cabeza sin poder evitarlo.
—Lo siento, pero creo que los últimos dos años demuestran lo contrario. ¿No te parece? —replicó y Camilo apretó los labios porque era cierto, no había sido capaz de encontrarla en ese tiempo y probablemente en ningún otro si le hubieran dado más.
Pero antes de que él pudiera responder, ella lo miró de arriba abajo, evaluándolo con dureza.
—¿Me seguiste? —lo increpó