MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 10. Enemigos con derechos
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 10. Enemigos con derechos
El silencio que siguió estaba cargado lo mismo de tensión que de alivio. Camilo la dejó frente a su edificio cuando el cielo empezaba a aclararse y Seija bajó del auto sin mirarlo, aunque él fue lo suficientemente caballero como para acompañarla hasta su puerta.
—Gracias —dijo en voz baja y ella se detuvo un instante.
—No lo hice por ti —respondió tajante, pero antes de que tuviera tiempo de cerrarle la puerta en las narices, su teléfono vibr