MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 8. La mujer de las mil soluciones
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 8. La mujer de las mil soluciones
Seija le arrancó aquella tableta de las manos al chico y revisó lo que le señalaba. Una de las invitaciones había pasado doble por el sistema, y sabía lo que eso podía significar. Todo en ella estaba tenso, alerta, con esa sensación incómoda de que algo estaba a punto de salirse de control. El murmullo elegante del relanzamiento de Industrias Callaway seguía a su alrededor, copas chocando, risas medidas, palabras ensayadas, pero para