MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 13. El peor negocio
MI MEJOR ENEMIGO. CAPÍTULO 13. El peor negocio
Los dientes de Camilo se apretaron automáticamente, como si fuera un gesto tan practicado que se le salía sin pretenderlo.
—Mamá —dijo tomando la mano de la muchacha y entrelazando los dedos con los suyos—. Ella es Seija. Una gran amiga… que con suerte algún día será mucho más que eso.
Y por supuesto a Seija casi se le cayó la mandíbula con semejante presentación, porque ella casi casi… ¡no, casi casi no! ¡Ella le había puesto muy bien puesto su tí