CAPÍTULO 33. Un sueño peligroso
CAPÍTULO 33. Un sueño peligroso
Henry salió del auto lentamente, con el cuerpo todavía cansado y la mente hecha un caos; pero antes de abrir la puerta, se aseguró de esconder el diario de Rebecca en el interior de su chaqueta, como si fuera un secreto peligroso que no debía ver la luz. El contacto con el cuero frío de la portada le provocaba una mezcla de seguridad y ansiedad: era lo único que lo conectaba con la mujer de la que había querido alejarse dos años.
“Si al final voy a ser masoquista