AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPÍTULO 28. Añoranza
AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPÍTULO 28. Añoranza
Los días empezaron a avanzar con una lentitud rara, como si el reloj se empeñara en torturar a Chelsea. Cada mañana, antes incluso de que su alarma sonara, ya tenía un mensaje de Carter esperándola, a veces un simple: “Buenos días, cosita adictiva”, a veces algo más tierno como “Soñé contigo”. Y cada noche, cuando se acomodaba entre las sábanas, la última vibración de su teléfono también le pertenecía a él.
En ocasiones hablaban de tonterías —meme