AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPITULO 31. Miedo
AMOR EN TIERRAS SALVAJES. CAPITULO 31. Miedo
El vuelo se le hizo extremadamente largo, porque una parte de él, la que hacía mucho tiempo había olvidado que seguía viva y palpitante, se quedaba con Chelsea en Nueva York, pero con todo lo que estaba pasando, no tenía más remedio que volver a casa lo más pronto posible.
Cuando finalmente aterrizó en Canadá, buscó su camioneta en el estacionamiento del aeropuerto, pero en lugar de seguir el camino a su cabaña, detuvo el motor frente a la vieja casa