Mundo de ficçãoIniciar sessãoCLARIS
Lo veo sentarse en la cama. Con movimientos ágiles y llenos de energía, no parece un monstruo, sino un humano. Uno muy apuesto y que no me desagrada. Se queda allí, expectante. Finalmente, rompo el silencio.
—Deseo ir al baño y comer. Tengo mucha hambre —hablo, sin poder evitar admirarlo. Hay algo en su magnetismo físico que me descoloca. Internamente, pienso: Si este hombre es realmente mi esposo y no me est&aacut






