Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Me quedé inmóvil, la orden de mi Luna atravesándome como un puñal helado. La miré una última vez, guardando en mi memoria esos ojos verdes que tanto amaba, ahora brillantes por la furia deseosa de venganza. Me lo merecía por cómo la había tratado. Cerré los ojos y me rendí ante su voluntad.
El cambio fue brutal. Sentí cómo Atka emergía, tomando el control por prime






