Mundo de ficçãoIniciar sessãoGAEL:
No quería salir de la casa de Kieran. Tenía un miedo atroz a que Sarah me obligara a traicionarlo una vez más. Por suerte, me habían dejado cuidando a los cachorros, y me encontraba en medio de los dos, en la enorme cama, cuando sentí su llamado. Me estremecí y metí mi cabeza debajo de la almohada en mi intento por no escucharla. Volví a escucharla, y mi lobo se puso de pie para acudir, pero, para mi sorpresa, Konor, el geme







