Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
El beso que compartimos, cargado de urgencia y deseo, pareció desafiar el tiempo y el espacio. Fue un refugio en medio de un mundo incierto, un susurro silente en medio del estruendo de nuestras agitadas emociones. Kieran, en un gesto casi desesperado, profundizó nuestro abrazo, como si aquel contacto fuera el único antídoto para nuestros miedos compartidos. El latido de su corazón resonaba con fuerza contra mi pecho, acoplándose con el







