Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Fuimos directos hasta la pequeña pista detrás de mi casa en la manada; no podíamos correr el riesgo de aterrizar en la ciudad con todos esos niños con poderes sobrenaturales. Al abrir la puerta, la añoranza me llenó el corazón: mi territorio, mi manada, mi bosque. Bajé despacio, entregando a los cachorros a mi gamma, Rafe. Corrí con todas mis fuerzas, adentrándome en la vegetación hasta llegar a







