Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Me subí al auto rápidamente, observando por el espejo retrovisor cómo los gemelos se aferraban al pequeño bulto que era el bebé. Sus ojos brillaban con desconfianza, pero al menos ya estaban dentro del vehículo. Atka gruñó en mi interior, sus sentidos en máxima alerta.
—Fenris, quiero dos autos adelante y dos atrás —ordené mientras arrancaba el motor—. S






