Mundo ficciónIniciar sesiónCLARIS:
Un rugido ensordecedor resonó, cortando el aire como un trueno. Era mi Alfa. Saltó por encima de nosotras con la fuerza y el impulso de una tormenta, colocándose frente a la puerta abierta en una clara postura de protección. Su avance se detuvo abruptamente al reconocer al hombre que yacía en el umbral.
—¿Qué tienes, viejo amigo? —preguntó preocupado al ver al enorme lobo desplomarse a sus pi






