176. EL PODER DEL ALFA
KIERAN:
Las palabras del guerrero resonaban en mi cabeza una y otra vez, mientras mis pensamientos intentaban encontrar sentido a lo ocurrido. Mis cachorros... ¿podían realmente poseer esa energía tan poderosa? Algo que ni siquiera yo, con todo mi vasto conocimiento como Alfa, comprendía del todo. ¡Eran unos cachorros! Pero si era tal como decían, aquellas luces no solo habían funcionado como una defensa, sino como un arma que los enemigos temían.
Mis ojos se desviaron hacia el horizonte, donde