Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
La tensión en el aire parecía ceder, aunque solo un poco. Claris inclinó la cabeza en una muestra de gratitud humilde, pero el temple en sus ojos denotaba determinación. Era la misma humana que había entrado en mi despacho cuando mi beta la contrató como mi asistente, decidida a todo con tal de no perder su trabajo. No había cambiado en ese aspecto. Pero la Claris que ahora estaba frente a mí mantenía aquella







