Mundo ficciónIniciar sesiónKIERAN:
Me mantenía firme, con los brazos cruzados sobre el pecho, mientras los representantes del consejo discutían frente a mí. En mi interior, el orgullo y la preocupación se debatían en un pulso constante. Por un lado, estaba orgulloso de mi Luna. Lúmina había demostrado con contundencia por qué la Diosa Luna la había destinado a mí. Pero la batalla apenas había comenzado y sus errores aún pes







