Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Me miraba desafiante, con los labios ensangrentados y apretados, gritando que no quería ceder, pero sentí el ligero temblor de su cuerpo cediendo, traicionándola. Ella jadeó cuando bajé mis labios a su cuello, besando la piel suave donde mi marca aún palpitaba con un brillo tenue, llamando a ser renovada.
—Puedes odiarme si necesitas hacerlo —susurré entre dientes mientras lamía la curva de su cuell






