Mundo de ficçãoIniciar sessãoKIERAN:
Mis manos se cerraron en torno al tejido de su ropa, arrancándolo sin vacilar, exponiéndola a la luz tenue del dormitorio. Su jadeo ahogado resonó en el aire cargado, una mezcla de indignación y una emoción más profunda que negaba con todas sus fuerzas.
—¡Kieran! —gritó, intentando retroceder, pero yo ya la tenía completamente atrapada contra el colchón. —Deja de lucha






