—Lo estás haciendo increíble. Ya falta poco, eres la mujer más fuerte que conozco.
Otra contracción fuerte llegó de golpe. Nuria apretó la mano de León con tanta fuerza que a él le crujieron los nudillos, pero ni siquiera hizo una mueca. Ella soltó un grito sordo, echando la cabeza hacia atrás en la