Pase la carpeta por encima del escritorio. Al soltarla, mis nudillos rozaron accidentalmente el dorso de la mano de Darío.
La descarga eléctrica fue inmediata, retiré la mano de golpe y di un paso hacia atrás. Mi respiración se atascó en mi garganta.
Darío quedó completamente tranquilo, sus ojos osc