Mundo de ficçãoIniciar sessãoEn la mañana siguiente, Luck regresó a su habitación para recoger sus cosas ya que al medio día volarían de regreso a Londres.
Mientras cerraba su pequeño equipaje, tomó el móvil y lo encendió. Lo había apagado ni bien pisó Milán y se había olvidado por completo de volverlo a prender.
Cuando se encendió del todo, comenzaron a llegar mensajes y el buzón de voz se encontraba repleto.
Las llamadas eran todas de Adrián, por lo que de inmediato lo llamó sin perder más tiemp







