Mundo ficciónIniciar sesiónLysander avanzó a tientas por el túnel, sintiendo el frío húmedo de las paredes contra sus manos. La oscuridad era absoluta, y el silencio solo era interrumpido por el eco de sus propios pasos. El amuleto que Aisha le había dado brillaba tenuemente, proporcionándole una pequeña luz en la inmensidad de la oscuridad. A medida que avanzaba, el túnel comenzó a cambiar. Las paredes se volvieron irregulares, y el suelo se llen&oac







