El amanecer llegó sin aviso, con una luz pálida y fría que se filtró a través de las cortinas de mi habitación. Me desperté con la sensación de que algo faltaba, algo que no lograba identificar hasta que abrí los ojos y vi la nota sobre la mesita de noche.
"Verónica: Salí temprano, no quise despertarte, el viaje a la prisión tomará varias horas. Cuídate. —Rocco."
Tres líneas nada más, ni una explicación, ni una promesa, ni una fecha de regreso, solo la certeza de que se había ido sin mí.
El nud