La luz del atardecer se filtraba a través de los cristales del despacho, tiñendo cada objeto de un tono dorado y melancólico. La fotografía enmarcada seguía en mis manos, y la nota de mi padre, escrita con esa caligrafía temblorosa que tanto recordaba, brillaba bajo los rayos del sol poniente.
"El código está en la frase. Recuerda el día en que te la dije por primera vez."
Rocco permanecía a mi lado, en silencio, esperando a que mi mente hiciera esa conexión que parecía escaparse como agua entr