El sol de media tarde baña la plaza con demasiada intensidad para el gusto de Grigori, y es que la luz dorada e intensa de esa hora, se refleja en la superficie cristalina de la gran fuente que se alza frente a ellos siendo el centro de atención.
El guía del grupo, un hombre de mediana edad con una voz monótona, sigue hablando sin pausa sobre la historia y construcción de la fuente. Menciona fechas, arquitectos y anécdotas que, para la mayoría de los estudiantes, no son más que ruido de fondo