Una vez que cierra la puerta detrás de él, Arman es recibido por un aroma inconfundible: cigarrillo.
Frunce el ceño de inmediato. Y aunque en otro momento reñiría con Grigori por ese tema, justo ahora no está de humor para discutir sobre ello.
Con un suspiro cansado, avanza por el breve pasillo y entra del todo en la habitación y recorre el espacio con la mirada en busca de Grigori. El aroma del cigarrillo es demasiado fresco como para que él hubiese salido antes de su entrada.
Aunque en un pri