El aire fresco del patio parece cargarse de tensión mientras el reloj avanza inexorablemente hacia las diez de la mañana. la ceremonia de bienvenida está poco de comenzar, y la directora, con voz firme pero amable, anuncia a través de los altavoces que los participantes para la carrera de relevo tendrán 10 minutos de preparación. Layeska, sentada en el borde de su asiento, comienza a tamborilear con los dedos sobre sus rodillas. Sus ojos recorren el patio una y otra vez, buscando a Inna, pero s