El auto permanece en silencio mientras sigue estacionado a la salida del hospital. Arman mantiene las manos sobre el volante, más por tenerlas en algún lugar que por otra cosa. Aunque él se mantiene en silencio, en su rostro se deja ver la preocupación que siente por Inna.
Ella está sentada en el asiento del copiloto, mirando por la ventana con la mirada perdida. Aunque parece tranquila por fuera, Arman sabe que dentro de ella se libra una guerra que no hace sino destruirla aún más.
Han estado