Todos los rincones del pueblo bullen de vida con colores vibrantes, risas y el aroma tentador de los puestos de comida se encuentran esparcido a lo largo de la feria. Layeska camina entre la multitud de la mano de Anastasia y Dmitry, sus pequeños pasos llenos de emoción mientras observa todo con los ojos brillantes. Cada atracción qué encuentra a su paso parece maravillarla más que la anterior: los globos flotando en el aire, los dulces coloridos expuestos en los puestos, los músicos callejeros