Mientras Anastasia se acerca a las caballerizas, puede notar como el sonido de los cascos resonando contra la tierra húmeda y el olor a heno fresco llenan el ambiente.
En su cabeza, sigue dándole vueltas a la conversación sostenida con Arman, tal vez por ello su paso es firme y decidido, sintiendo un leve cosquilleo de molestia en la nuca al recordar que Dmitry no le dijo nada sobre la partida de Grigori.
Al llegar a la caballeriza, ve a algunos trabajadores preparando a los pocos caballos qu