Una vez lista para enfrentarse al largo día de trabajo que la espera, Anastasia sale de su habitación y camina por el pasillo con paso tranquilo mientras en su mente repasa todas las cosas que tiene que hacer antes de que caiga el sol.
A medida que desciende la escalera y camina hacia el comedor, puede escuchar el bullicio en el alegre bullicio que proviene de este, un sonido "caótico" que agradece se ha vuelto parte de su rutina. Al ingresar en la estancia, la imagen que la recibe le resulta