Rápidamente se dirigieron al jardín, donde se llevaría a cabo la recepción.
Los aplausos no tardaron en llenar el ambiente, algunos invitados se acercaban a felicitarlos, otros levantaban sus copas desde la distancia, observando con atención a la nueva señora Moretti.
Alessia sonreía, una sonrisa perfecta, vacía.
Sofía y Bianca se acercaron de inmediato.
—¡Amiga! —dijo Bianca, abrazándola con fuerza—. Te deseo toda la felicidad del mundo.
Alessia le devolvió el abrazo.
—Gracias…
Sofía levantó l