C99: Quiero que me ayudes.
Azucena mantuvo la cabeza gacha en señal de obediencia.
—Sí… claro, señor. ¿Qué quiere que haga?
Azhren esbozó una sonrisa torcida y, sin darle tiempo a reaccionar, extendió la mano y la tomó bruscamente del brazo.
—Ven. Te lo explicaré en cuanto lleguemos.
Azucena se sobresaltó ante aquel contacto repentino, pues el agarre en su brazo la hizo sentirse atrapada y vulnerable, pero no protestó. No se atrevió siquiera a emitir un quejido. El recuerdo de sus palabras y de su rango como Delta retumb