Las calles de la ciudad bullían de vida, mientras Olegda caminaba rápidamente hacia su destino, con la mente preocupada por las tareas del día. No sabía que el destino tenía un plan diferente reservado para ella: un cruel recordatorio de las sombras que persistían en su pasado. De repente, un grupo de figuras amenazadoras emergieron de las sombras, con los rostros contorsionados por la malicia.
El corazón de Olegda se aceleró mientras el miedo corría por sus venas, su cuerpo reconocía instinti