Mientras Olegda viajaba sola a la comunidad del chamán, su mente se llenaba de emociones encontradas. Necesitaba tiempo y espacio para reflexionar sobre su vida, su relación con Andrés y las experiencias sobrenaturales que había tenido cerca del río. A su llegada a la comunidad, el chamán la recibió con una cálida sonrisa. —Bienvenida de nuevo, Olegda—, dijo. —Sentí que necesitabas estar aquí—. Olegda asintió, sintiendo una sensación de comodidad y familiaridad en el tranquilo entorno de la com