Andrés, conmovido por la situación de Emma, decidió dar un paso más allá. Sabía que Emma necesitaba un ambiente seguro y estable para comenzar su proceso de sanación. Así que, después de muchas deliberaciones y consultas con su abogado, decidió pagar la fianza para que Emma pudiera tener casa por cárcel en lugar de permanecer tras las rejas. Quería darle una oportunidad real de cambiar y de encontrar la paz que tanto necesitaba.
Una vez que Emma fue liberada bajo la condición de casa por cárcel