Mientras Mervin era llevado a la prisión, una sensación de serenidad y determinación lo envolvía. Aunque la perspectiva de enfrentar cinco años tras las rejas era desalentadora, había aceptado su destino con calma y resignación. Sabía que cada día sería un desafío, pero también estaba decidido a hacer lo mejor de la situación y a mantenerse fuerte para Katy, quien lo acompañaba en cada paso del camino.
Las visitas de Katy se convirtieron en un rayo de luz en los oscuros días de Mervin en la cár