El sol brillaba en lo alto del cielo azul mientras Katy se paraba frente a la lápida, sintiendo un nudo en la garganta y un dolor punzante en el pecho. Las lágrimas caían por sus mejillas mientras leía las palabras grabadas en la piedra fría, confirmando lo que ya había temido en lo más profundo de su corazón.
—"Aquí yace... Margarita, madre de... ," murmuró Katy, su voz quebrada por la emoción y el dolor. "Descansa en paz, madre... aunque nunca llegamos a conocernos, siempre estarás en mi cora